Les chiques usan maquillaje

CHIQUES.JPEG

El Gobierno sobreactúa la igualdad de género con lenguaje inclusivo y un montón de dependencias.

En la vida real crece la brecha salaria y los femicidios. ¿Cuánto le importan las mujeres?
Jorge Lanata
El domingo pasado las redes se sacudieron con el lanzamiento de un portal llamado “La reacción conservadora”: una especie de mapa interactivo que mostraba relaciones entre personas de “militancia antiderechos”. El supuesto “delito” que esas personas habían cometido era pensar; había gente que se expresó contra el aborto, otros simplemente religiosos, el radicalismo, militantes sociales. Las autoras del manifiesto calificaban al colectivo denunciado como “la derecha”, a la que se veían en obligación de combatir de esta forma.

El “mapa” era, en verdad, un informe de inteligencia basado en referencias personales.

Fue hecho por un grupo de “periodistas” encabezados por Ingrid Beck, una de las impulsoras de Ni una menos. La Web está caída desde hace varios días. Fue trending topic con el hashtag #Gestapo. “Del pañuelo verde al Falcon verde”, sintetizó el ingenio de las redes. La mayoría de los medios con “editoras de género” decidieron ignorar el escándalo hasta que fue demasiado grande como para hacerlo.

Cuando parecía que todo había terminado la secretaria Legal de la Presidencia, Vilma Ibarra, twitteó “un abrazo solidario” en apoyo de las autoras. Es evidente que la idea de identificar y perseguir a lo que consideran “la derecha” es un objetivo en el que Beck y el Gobierno coinciden.

Mi abrazo solidario a las y los periodistas @soyingridbeck @SoleVallejos @juan_elman @madrebotinera @florencialcaraz @PaulidelSur
— Vilma Ibarra (@VilmaIbarraL) June 15, 2021

Pero lo interesante de la reacción social frente al dedo acusatorio del colectivo supuestamente feminista es otra cosa: tiene que ver con hacerle frente a su tribunal de superioridad moral, y a la sobreactuación de una lucha que el Gobierno plantea como cosmética y no real.

Sé que el colectivo dirá que, como hombre, no puedo opinar sobre lo hacen las mujeres. Es curioso, puedo opinar sobre el Imperio Romano, sobre la física cuántica y sobre una infinidad de cosas pero no sobre mujeres y qué pretenden. Siento también la compulsión de aclarar una serie de cosas pero no voy a hacerlo: no importa lo que piense sobre el aborto, no importa si trabajo o no con mujeres, etc.

Veamos qué ha hecho el Gobierno sobre el punto y qué sucede en realidad:

- Alberto Fernandez creó el Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad.

- Alberto habla en lenguaje inclusivo y dice “albañiles y albañilas”. Axel, para no ser menos, dijo “bonaerenses y bonaerensas”.

- Varios organismos usan ese lenguaje en sus comunicaciones: el BCRA, ANSeS, PAMI, IOMA, etc.

- El Ministerio de Trabajo -en un ejercicio increíble de imaginación- anunció la creación del “CUIL no binario”. Ya no se usará el inicio de 27 para mujeres y 20 para hombres, y se determinará por azar.

- La frase de moda en el Boletín Oficial es “perspectiva de género”.

- El Ministerio de Obras Públicas creó el programa “para la transversalización de las políticas de genero y diversidad”.

- El INAES creo una Comisión Técnica Asesora de Géneros y Diversidad.

- La Sindicatura General de la Nación creó un Observatorio de Políticas de Género.

- El Ministerio de Turismo y Deportes tiene una Dirección Nacional de Gestión Federal y Políticas de Género.

- El Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat creó el programa “Habitar Igualdad” para “promover políticas habitacionales con perspectiva de género”.

- El Ministerio de Transporte armó un plan estratégico para incluir la perspectiva de género en el transporte.

- El Ministerio de Economía creó la Mesa Federal de Políticas Económicas con Perspectiva de Género.

--En la Cámara de Diputados, desde marzo de 2020 hasta hoy se presentaron 566 proyectos -no, calma, no voy a enunciarlos- vinculados al género.

- La semana pasada se aprobó una ley que establece que, en la práctica, se condicione el reparto de publicidad oficial a la obtención de un certificado de “equidad de género”. Deben cumplirse cuatro de los ocho requisitos solicitados; lo que permitirá la paradoja de que se complete la exigencia de usar lenguaje inclusivo pero no cumplir con el que pide que no haya discriminacion en la selección del personal.

- Otro proyecto pide que haya cupo de equidad en los teatros oficiales.

- También se pide modificar la Carta Orgánica del Banco Central para incluir la confección de billetes con paridad de género.

- Fijar la paridad de género en las formulas presidenciales. (Algo curioso, porque las formulas de los últimos años fueron Cristina y Cobos, Cristina y Amado, Mauricio y Gabriela y Alberto y Cristina).

- Régimen de inasistencia justificadas por día menstrual para estudiantes.

- Declaración de interés del curso virtual “Cannabis y comunicación con perspectiva de género”.

Mientras tanto, veamos qué sucede en la vida real:

- Según la Superintendencia de Riesgos del Trabajo la brecha salarial al primer trimestre del 2020 seguía siendo del 22%.

- La pandemia perjudicó más a las mujeres trabajadores, sin que nadie hiciera cosa alguna. Su tasa de participación laboral era de 49% y cayó al 45%.

- Mientras en pandemia bajó el resto de los delitos, solo uno subió: el femicidio. Hubo 287 casos en 2020. Hay un femicidio cada treinta horas. El 30 por ciento de las mujeres llegó a pedir ayuda a alguna instancia: Policía, Justicia, gobiernos. Se otorga un botón antipánico pero no una tobillera para el violento. Nadie controla las restricciones perimetrales, que son solo un papel tirado al viento. Para recordar un solo caso: Ursula Bahillo en Rojas había hecho diecisiete denuncias contra su agresor hasta que finalmente la mató. El juez le otorgó el botón antipánico el día de su asesinato, y nunca llegó a usarlo.

¿Les importan realmente las mujeres? ¿O es solo una cuestion de maquillaje?
CLARIN

0
0
0
s2sdefault
powered by social2s

Mariano Hormaechea

© 2017 - 2021 Todos los Derechos Reservados - Diseño: IN-CO-NE