Axel Kicillof reclamó compartir el costo de las restricciones y un intendente pidió limitar la circulación de gente

RECLAMO.JPEG

Esta semana la Provincia anunciará cancelaciones de actividades.

Casi en tándem, Martín Insaurralde reclamó “decisiones urgentes” y el de Escobar admitió que el sistema de salud público está “colapsado”.

Mariano Roa

Más allá de los intereses personales que muchas veces se cruzan por sus apetencias políticas y de poder territorial, los intendentes del Conurbano parecen coincidir en un par de temas. Los estragos que la segunda ola del coronavirus puede ocasionar en sus municipios serán aún más feroces que la primera. "Ahora sí que probablemente vamos a ver lo que significa tener saturados completamente los hospitales y clínicas", advierte ante Clarín Zonal un jefe comunal peronista de uno de los municipios más grandes del GBA.

Sin ir más lejos, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, admitió este lunes que en ninguno de los dos grandes hospitales de su municipio (el provincial y el municipal) quedan camas para internar a los enfermos graves de Covid. Incluso sorprendió a blanquearlo en un video que su equipo de prensa difundió en las redes sociales.

En lo otro que concuerdan los jefes comunales es que al Gobernador Axel Kicillof no le queda margen para seguir amagando en tomar medidas que aprieten torniquete de restricciones que seguramente traerán resistencias entre los vecinos y, sobre todo, comerciantes.

"Mirá, nos están pidiendo armar el clima para lo que se viene. Cada vez más seguido lo escuchamos al petiso (por Kicillof) reclamando que lo ayudemos a afrontar lo que se viene. Realmente se lo ve preocupado. Y hace bien. En mi municipio duplicamos los contagiados en los últimos diez días. Y nos estamos quedando sin camas con un personal de salud hiper estresado. Además, lo tiene al lado a Gollán y Kreplak que todo el día le piden encerrar a todos ya", cuenta otro intendente que comanda un Partido empobrecido pero populoso del Oeste.

En esa línea que apuntaría a ayudar al Gobernador a repartir el costo político de volver a una fase que la mayoría odiaría, apareció Martín Insaurralde. Este mismo lunes, y casi en tándem con su colega de Escobar, el poderoso jefe de Lomas de Zamora pidió directamente aplicar medidas para restringir la circulación de sus vecinos y "cerrar todo lo que haya que cerrar".

Así, Martín Insaurralde, se convirtió en el primer intendente del Conurbano en reclamar, sin vueltas, “disposiciones extraordinarias” que limiten la salida de personas y, en consecuencia, el riesgo de contagio del virus.

“Hasta vacunar a toda la población de riesgo, debemos disminuir urgentemente la circulación del virus y darle ayuda económica a cada argentino que sea perjudicado por estas disposiciones extraordinarias”, sorprendió el líder lomense.

Desde su municipio enfatizan la necesidad de buscar la forma de compensar a quienes se vean perjudicados por cualquier medida que se tome, pero entienden que será inevitable un nuevo cierre de actividades parecido al del comienzo de la pandemia para evitar una situación catastrófica en materia sanitaria.

En Lomas de Zamora, el promedio de casos diarios registrados por el sistema de Salud provincial durante la semana del lunes 29 de marzo al domingo 4 de abril fue de 168, lo que representa un aumento del 34% en relación con el promedio de la semana anterior y del 95% en comparación con la última semana de febrero. Y todavía está latente una posible oleada de contagios provenientes de las reuniones de Semana Santa.

Hasta el 30 de marzo, cuando la Provincia dispuso el cierre de actividades nocturnas entre las 2 y las 6 de la mañana, los bares, restoranes y locales gastronómicos en general de Lomas estaban habilitados para funcionar todas las noches hasta las 5 AM. Ahora Insaurralde, sin puntualizar en ninguna actividad en particular, pidió que las aperturas se limitaran aún más.

“No se trata de que nos guste o no nos guste restringir. Por supuesto que queremos que la economía funcione pero la segunda ola es una realidad mundial. Debemos tomar decisiones urgentes para disminuir la circulación del virus y darle ayuda económica a cada argentina y argentino que sea perjudicado por estas disposiciones extraordinarias”, reclamó Insaurralde.

En este último sentido, recordando la experiencia con los programas de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), implementados en la primera ola de la pandemia de Covid 19, aseguró que “la asistencia debe ser proporcional a las horas de producción que se pierdan” y que “como en esta oportunidad se tratará de un lapso de cierre más corto, el Estado deberá hacer el esfuerzo de garantizar 100% de los ingresos a cada una de las actividades que se vea afectada”.

“Todos ansiamos que pronto llegue la nueva normalidad y para eso es vital ganar tiempo y lograr vacunar a toda la población de riesgo. De esta forma caerá drásticamente la mortalidad y requerimiento de atención crítica y ahí sí podremos convivir con el virus sin que peligre la vida de tanta gente”, completó el intendente.

En otro sentido, a la vez que solicitó que el gobernador Axel Kicillof tome medidas más firmes que las dispuestas hasta el momento, Insaurralde destacó lo hecho por el gobierno bonaerense en cuanto a vacunación y fortalecimiento del sistema sanitario.

El mensaje salido desde Lomas de Zamora fue claro: no se trata de confrontar con el Gobernador sino de apurar decisiones que los intendentes esperan con urgencia ante el temor de que la situación con el Covid se torne caótica.

“Con la llegada de más vacunas, se está acelerando el proceso de inmunización, que este mes progresará de manera mucho más potente. Solamente en este fin de semana, se enviaron más de 300.000 turnos en la Provincia y la expectativa es triplicar el ritmo inicial en las próximas semanas”, destacó el jefe comunal.

“A diferencia del año pasado, esta segunda ola nos encuentra muchísimo mejor preparados. Por decisión del presidente Alberto Fernández y del gobernador Axel Kicillof, junto a las y los intendentes, en 2020 logramos incorporar más de 1.300 nuevas camas al sistema público bonaerense, mientras que prepandemia había solo 883. En Lomas de Zamora, entre el sector público y privado, prepandemia había 115 camas de terapia, hoy son 175 a partir de la construcción del nuevo Hospital Modular de Fiorito, la ampliación del sector de UTI del Hospital de Llavallol y las 19 obras de remodelación en unidades sanitarias de atención primaria”, detalló e indicó que “el sistema sanitario de la Argentina nunca colapsó y es el mejor de la región”.

MR
CLARIN

0
0
0
s2sdefault
powered by social2s

Pinturería Todo Color

© 2017 - 2021 Todos los Derechos Reservados - Diseño: IN-CO-NE