El narcoanarquismo es una sombra que propicia caos, detrás de consignas pseudo izquierdistas. La Argentina no está aún estrangulada por el narcotráfico, pero es una presa codiciada.


Miguel Wiñazki
El dilema es simple y, en simultáneo, complejo: el republicanismo sin equidad está vacío, y la equidad sin libertad es opresión y represión. En rigor, cuando prevalece el autoritarismo tampoco hay equidad.

Se configuran castas políticas enriquecidas y las desigualdades permanecen.

En Chile hay republicanismo pero también una antigua desigualdad consolidada. En Bolivia no hay republicanismo pero tampoco igualdad. El modelo de Evo Morales está idealizado por el bolivarianismo. Hay tensiones sociales profundas, conflictos interétnicos, corrupción aluvional, un sistema de salud pública deteriorado y una economía que en la dimensión macro -como en Chile- pareciera funcionar, pero que bajando a las calles bolivianas exhibe carencias muy agudas y opresiones arcaicas. En todas las grandes ciudades del país se aglutinan manifestaciones espontáneas contra el fraude del “Evismo” que confrontan con otras manifestaciones manipuladas y tuteladas desde el Palacio del Quemado.

Se menosprecia aquí la fuerza y el coraje de los sectores opositores al oficialismo boliviano.

Son los jóvenes del movimiento estudiantil los que salen allí en masa para refutar la maniobra urdida con la intención no muy velada de blindar con trampas al Evo eterno.

Se suma un problema raigal: la expansión de la producción de cocaína que calienta la porosa frontera con la Argentina.

Morales es el jefe histórico de las seis federaciones cocaleras del Chapare, en las cercanías de Cochabamba. Desde allí recibe su mayor apoyo. Es un sostén militante y económico que lo protege y que lo pretende ungido para siempre en el poder. Al Chapare no ingresa nadie que no sea del palo del Evo. Es terra incógnita para la ley.

En México el gobierno de Andrés Manuel López Obrador tuvo que desistir del encarcelamiento de Ovidio Guzmán, el supernarco hijo del encarcelado Chapo.

El Estado formal asumió una rendición incondicional ante el Estado paralelo narcotraficante que amenazaba con mares de sangre si se hacía justicia. Circula un audio atribuido a Iván Archivaldo Guzmán, el otro hijo del Chapo, amenazando a López Obrador: “Chingaron a su madre, te voy a calentar todos los Estados loco…” .Y López Obrador ordenó liberar a Ovidio.

Es difícil verificar la autenticidad del audio, es probable que sea apócrifo, pero quedó en evidencia que es veraz la amenaza, al punto de que el presidente actuó en consecuencia.

La política de no intervención de México respecto de la narcodictadura venezolana tal vez tenga más que ver con los vínculos internarcos transnacionales que con la ideología.

Hay una fuerza ilegal y tolerada por diversos gobiernos que conjuga el imperio bolivariano con el gran negocio de la droga.

La Argentina juega su destino entre dos opciones antagónicas: se inscribe otra vez en el eje narcopopulista bolivariano o toma prudente distancia de esos manejos geopolíticos oscuros y archimillonarios.

Este domingo no solo se elegirá una visión de política interior, sino también una de política exterior que sellará la dependencia o la liberación de la tutela de la narcopolítica.

Las últimas peripecias de la libertad están vinculadas al narcoanarquismo, una sombra que propicia caos detrás del consignismo latinoamericanista y pseudo izquierdista.

Más allá de la retórica ficticia y encendida de Caracas, hay armas, cocaína y un objetivo imperioso: aplicar ese modelo de gestión en el subcontinente. La utopía parece haberse concretado en Venezuela donde se petrificó un gobierno que opera como testaferro de los narcos.

Un nuevo eje Buenos Aires-Caracas-La Paz-La Habana ahondaría una crisis subcontinental al abrirle puertas y compuertas a los pujantes carteles de la droga que prefieren la guerra a la paz.

La racionalidad fundante de la democracia es la representación: el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes. El narco abomina de toda mediación representativa real. Adscribe a regímenes personalistas capaces de borrar las instancias deliberativas para imponer designios desde la amenaza armada literal.

La Argentina no está aún estrangulada por el narcotráfico pero es una presa codiciada por la ilegalidad de los carteles.

Las viejas categorías conceptuales alusivas a las bondades de la Patria Grande y al socialismo nacional no alcanzan hoy para explicar un nuevo mundo en el que hay vidrieras pretendidamente socialistas que enmascaran intereses de la peor dimensión del capitalismo apurando las condiciones de posibilidad para que el narcotráfico someta a la política.

O somos ardientes negadores, o somos realistas.

Lo que nos estamos jugando es mucho, y la ingenuidad es el camino que nos lleva rápido hacia el infierno tan temido.
CLARIN


0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Gobierno de corrientes

Alternative flash content

Requirements

loteria cuarentena

incone

publicidad vianda

Alternative flash content

Requirements

escucharenvivo