En 2017, la tasa de homicidios dolosos fue de 4,98 por cada 100 mil habitantes. En las villas es seis veces superior.

Virginia Messi

Primero las buenas noticias. En 2017, la tasa de homicidios dolosos -cometidos con intención- en Capital Federal bajó de 5,08 a 4,98 cada 100 mil habitantes (144 casos), afianzando una tendencia que comenzó en 2014, año en el que se había registrado la tasa más alta en la Ciudad, de 6,85, con 198 homicidios.

Ahora las malas noticias. Los barrios de emergencia siguen sufriendo la violencia con mayor incidencia que cualquier otra zona porteña. Basta con fijarse que la villa 1-11-14 tiene una tasa de 38,30, más de siete veces superior a la registrada en la Capital.

Esto impulsó a Flores al primer lugar en el ranking, con 27 muertes violentas sobre las 144 registradas en 2017, de las cuales 18 se produjeron en el asentamiento donde hay sangrientas disputas de bandas narco.

Y tampoco parece casualidad que Retiro (donde se encuentran las villas 31 y 31 bis) también tenga una tasa caliente (y en la que se registraron apenas 6 homicidios menos que en la villa 1-11-14, con 12 víctimas. Entre los tres barrios de emergencia representan el 63,83% de los asesinatos en este tipo de poblaciones.

En la villa 21-24, de Barracas, se observó una notable disminución (5 homicidios, que constituyen el 10,64% del total) y las demás villas agrupan a los restantes 12 casos (12 crímenes, el 25,53% del total).
Asesinaron a un hombre y lo arrojan desde un vehículo en Aranguren entre Donato Álvarez y Calcena. (Mario Sayes)

Asesinaron a un hombre y lo arrojan desde un vehículo en Aranguren entre Donato Álvarez y Calcena. (Mario Sayes)

Ser pobre, habitante de un barrio marginal o estar cerca de un lugar donde los narcos tienen poder de territorio, es más peligroso que vivir en Palermo Hollywood. Eso no es ninguna novedad. Pero acá están los números: la tasa de homicidios dolosos en la Ciudad en zonas urbanizadas es de 3,56 (menos que la general) y la de barrios de emergencia es de 28,24, donde es seis veces mayor que el promedio en toda la Ciudad. Y eso aun teniendo en cuenta que en 2017 bajaron en relación a 2016 ( de 67 a 47).

Por otro lado, la venganzas y ajustes de cuentas -y no los robos como podrá pensarse y representan el 17%- fueron en 2017 el principal móvil de los crímenes: el 32%, una cifra estrictamente relacionada con el hecho de que en el 64% de los casos víctimas y victimarios se conocían. Esta también es una tendencia que se consolidó en los últimos años.

Todos estos datos (más el alarmante índice que indica que la mitad de las mujeres asesinadas fueron víctimas de femicidios) los difundió este lunes por el Consejo de la Magistratura, a través del Instituto de Investigaciones del Poder Judicial de la Nación, que analiza desde 2010 las características de los" homicidios dolosos consumados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".

En el encuentro, el informe fue presentado por Miguel Piedecasas, presidente del Consejo de la Magistratura del PJN, Rodrigo Codino, director del Instituto de Investigaciones de la Unidad de Derechos Humanos del Consejo de la Magistratura, y Alicia Tate, a cargo de la comisión.

El informe cuenta con un gran elemento a favor de su credibilidad: cuando de homicidios se trata, no hay "cifra negra". Es decir, todos los registrados son lo que ocurrieron.

En esta oportunidad, el Instituto analizó 342 causas en las que hubo 144 víctimas (80% de ellas hombres) y 221 victimarios. El 94,45% fueron mayores de edad y el 65,28% de nacionalidad argentina.

Si bien el mayor número ocurrió en el marco de peleas o venganzas, otros números demuestran que esa cifra debe leerse cruzada con otros factores. Por ejemplo: el 13,88% de los homicidios tuvo algún tipo de relación con la droga; el 6,25% de las víctimas eran ajenas a la situación en la cual encontraron la muerte; en el 40% de los casos se utilizó un arma de fuego y en un 38%, un arma blanca; en el 67% el homicidio ocurrió en la vía pública.

En números crudos, la tendencia interanual a la baja de los homicidios dolosos significó que mientras que en 2016 se registraron 147 casos, en 2017 fueron 144. Tres menos. ¿Éxito de política criminal, o mala puntería? Tal vez la respuesta sea una mezcla de ambos, dado que es innegable que los índices vienen bajando desde 2010.
Víctimas y victimarios

Aunque los homicidios dolosos suelen poner bajo la lupa a los menores de edad, estos no representan la franja de edad más involucrada. De acuerdo al informe (que admite un 36,20% de los casos en los que no se tienen edad del victimario), solo el 3,17 de los victimarios son "menores no punibles" mientras que el 2,26 son "menores punibles".

En cuanto a las víctimas, el 65% eran argentinas y el 34% extranjeras (en orden de importancia: paraguayas, bolivianas y peruanas). En cuanto a los victimarios, el 47% fueron argentinos y el 16% extranjeros (del 37 % no hay datos).

Una variable interesante que acompaña el dato de las venganzas como principal móvil de los homicidios dolosos: en el 62% de los casos, la víctima murió en el mismo barrio donde vivía y algo similar ocurre con los victimarios con domicilio identificado: el 66% mató en su barrio. Seguramente este dato se complementa con el hecho de que los domingos son días en los que más homicidios dolosos se cometen.
La variable inseguridad

Si bien el móvil del robo no es el que más casos agrupa en los homicidios dolosos cometidos en la Ciudad en 2017, sirve constatar que tiene su propia lógica y características:

*El 48% fue durante arrebatos en la vía pública, el 20% en ocasión de robo automotor y el 24% en robos en domicilios.

*De las muertes en robos, el 72% ocurrió en zonas urbanizadas y el 28% en barrios de emergencia.

*En el 40%, el victimario usó un arma de fuego.

Femicidios

"De la totalidad de homicidios (144) resultaron ser víctimas 29 mujeres. El móvil del homicidio responde en un 48% de los hechos a conflictos intrafamiliares, el 17% a robo o "desconocido", el 11% a discusiones o venganzas y un 7% a otros móviles o contexto", dice el informe presentado esta lunes que consta con un capítulo especial para analizar los femicidios.

De acuerdo a las cifras presentadas, más de la mitad de las mujeres asesinadas fueron víctimas de "femicidios" y la franja de edad más afectada fue la de mujeres de entre 36 a 50 años, con el 27%, y el de 66 años o más, con el mismo porcentaje.

Se trata de un fenómeno de violencia machista que sigue siendo alarmante, con sus complejidades estadísticas: en 2016, el porcentaje de mujeres asesinadas en femicidios había sido mayor (72,22%), pero el número puro era menor: 13 casos en 2016, contra 15 en 2017.
Los homicidios según los barrios

De acuerdo al informe, Flores encabeza el ranking con 27 casos. El top 5 lo completan, todos con dos dígitos, Retiro (14), Barracas (13), Villa Lugano (12) y Constitución (10).

Después se sitúan Balvanera (9), La Boca (7) y Villa Soldati (7). Con 4 homicidios figuran Caballito, Liniers, Nueva Pompeya y Parque Patricios.

Tratándose de estadísticas criminales, cada número debe analizase en relación con el contexto y las diferentes variables. Nada es simple cuando se habla de violencia, inseguridad y muerte.
CLARIN


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