Escucha en vivo

Apenas se enteró de las acusaciones del líder social, Philip Knight desmintió cualquier forma de esclavización de parte de la empresa y lo tildó de hipócrita por hacerse el santo y usar Nike truchas.


Por Rodrigo Figueroa Reyes
En 1957, Phil Knight y Bill Bowerman se conocieron en la Universidad de Oregon. El primero era un reconocido corredor y el segundo, un entrenador de atletismo que experimentaba continuamente con nuevos diseños para zapatillas deportivas. Knight siempre fue un visionario, al punto de que en la tesis de su postgrado en Stanford indicó que el éxito pasaría por diseñar un producto de alta calidad en su país, fabricarlo en Asia y venderlo en Estados Unidos a precios inferiores a las entonces populares zapatillas de deporte alemanas. "Cuando leímos el descargo que hace el fundador del Movimiento de los Trabajadores excluídos, supimos que era otro vendedor de humo que intentaba aprovecharse de Nike para lograr notoriedad" dice George Passo, socio del estudio de abogados en Miami que representa a la marca en litigios.

Muy pocos saben que el nombre "Nike" significa victoria en griego y, menos aún, que Philip Knight encargó el diseño de su logo a una estudiante llamada Carolyne Davidson. La historia cuenta que luego de ver varios bocetos no le convenció ninguno pero como necesitaba elegir uno sí o sí para las cajas que esperaban ser impresas, optó por el más simple -conocido mundialmente como "la pipa"- el cual le costó 35 dólares.

Afortunadamente para Carolyne, 12 años después fue invitada a una comida sorpresa donde le dieron un anillo con el símbolo de la empresa y un diamante engarzado, más un porcentaje de acciones de Nike. "Tengo entendido que fue más gente a esa cena que a la manifestación de Grabois, así que vamos a pasar por alto este tuit tendencioso de parte de alguien a quien escracharon en las redes usando nuestras zapatillas mientras hablaba pestes de la marca. Incomprensible. Más aún sabiendo que Phil es un ser muy generoso, que no se olvida de quienes lo llevaron a lo que es hoy" asegura el tal George Passo, hijo de argentinos que se instalaron en Oregon hace décadas y pusieron una parrilla llamada "No volvemos más". Premonitorio el nombre.

Parece que el niño mimado del Papa Francisco no pega una, ya que horas después de este papelón fue señalado por Julio De Vido, quien escribió desde el pabellón de Marcos Paz una carta que publicó en sus redes sociales, donde lo trató de "ortiva" y "vigilante", luego de enterarse por televisión que formará un espacio político con la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner. "Nos llamó la atención que en las cárceles de Argentina se pueda escribir en Facebook como si nada. ¿Todos los presos tienen smartphones o sólo aquellos que se robaron el país y pueden seguir haciendo lo que quieren?", pregunta un asombrado George Passo, quien ahora entiende la postura de Grabois hacia su representado Nike. "Entró en campaña política y busca plata de donde sea. Que se olvide porque no hay un mango". La respuesta del amigo del Sumo Pontífice no tardó en llegar "Añoro volver a un gobierno como el kirchnerista pero sin corruptos". Passo fue lapidario "Estará pensando en una lista única. O sea, él solo".

Algo que lo caracterizó a Jorge Bergoglio antes de ser Papa es que si alguien lo contactaba para conversar o rezar, él respondía. Ya fuera Gabriela Michetti, Elisa Carrió o tantos de los líderes sociales. Eso hizo el abogado Juan Grabois en el 2007, quien fue convocado por el entonces Cardenal a conversar. Lo mismo hubiera sucedido con el matrimonio Kirchner, si no fuera porque rechazaron 14 pedidos de audiencia a pesar de sentarse a 100 metros de distancia. Como sea, a partir del primer encuentro con Grabois, la relación se fue afianzando y ante la asunción de Francisco, el joven abogado de melena, barba, padre de tres niños, difícilmente hubiese llegado a ser designado consultor del Pontificio Consejo Justicia y Paz. De la misma manera que el modus operandi con el que se maneja su Movimiento es, por lo menos, cuestionable. Los cortes de ruta, sus ideas radicales, sus lazos con personajes de dudoso prontuario en nombre del Techo, la Tierra y el Trabajo. María Eugenia Vidal y Carolina Stanley, también tienen una evidente afinidad con Francisco, levantan las mismas banderas y, no por eso, llevan las cosas al extremo.

Cuando le preguntan por su cercanía con Pablo Moyano, aclara que "lo nuestro es una alianza táctica y como en toda alianza táctica hay intereses particulares. Si Moyano tiene un interés particular en un tema judicial, o no, para nosotros es absolutamente secundario".

La coherencia ante todo. Acusa a Nike y usa Nike. Se hace el adalid de la transparencia y se alía con el clan Moyano. Falta que ponga un jardín de infantes con el Padre Grassi y cierra el círculo del esquizofrénico moderno. "No es cierto que Moyano tenga un botón y ordene como la mafia. Eso es subestimar a los trabajadores. Es toda gente que labura y que está en el gremio porque Moyano les garantiza un extraordinario convenio colectivo". El abogado George Passo no puede contenerse. "Si mi viejo viera en lo que se transformó la Argentina que tanto amaba, cavaría él mismo su fosa, se metería en el ataúd y se enterraría de vuelta, sin ayuda de nadie. Este país es una sumatoria de incoherencias tan grande que no sé por dónde empezar. Si por el sindicalista que logra salarios cada vez más altos para que se dispare la inflación o por el líder social con un vínculo estrecho con el Vaticano y la mafia sindical al mismo tiempo".

Mientras tanto, el Gobierno no sabe no contesta. El gesto de Macri para que las dos superfinales de la Copa Libertadores se jueguen con ambas hinchadas es una clara señal hacia un país más moderado, aunque a la gente no le alcance. No le alcance para llenar el tanque de nafta. No le alcance un dólar que baja mientras los precios suben. No le alcance a las Pymes para sobrevivir con esta carga impositiva feroz. "Todo para sostener los subsidios de impresentables como Grabois que trabajan día y noche para voltear al gobierno que los subvenciona. Es de locos" dice Passo en su última intervención. "Por eso Philip Knight estaba furioso cuando se enteró que un ignoto lo acusó de esclavista. Pónganse un segundo en sus pies. Estamos hablando del creador del marketing deportivo, el que fichó a Michael Jordan cuando apenas era una promesa y a partir de ahí construyó un imperio". Está claro que Passo es abogado y su deber es defender a su cliente, aunque no entendemos qué tendrán que ver Jordan, Grabois y el Gobierno en esto. Él prefiere resumirlo con la frase favorita del creador de Nike. "Sueña audazmente, ten el coraje para fracasar y actúa con urgencia". ¿Teléfono para Mauricio Macri?
INFOBAE

Miércoles, Noviembre 14, 2018
Director de Transito Fernando Vallejos

Gobierno de corrientes

LOTERIA SORTEOS

Alternative flash content

Requirements

Alternative flash content

Requirements

COMPLEJO TURISTICO LA MARTA
Concejal Jesus Mendez

Alternative flash content

Requirements

Alternative flash content

Requirements