Una de las personas que mejor conoce al ex secretario de comercio sale en su defensa y dice que la intención fue otra. “Guillermo quiere que Macri dé un paso al costado y vuelva el peronismo. Fuera de eso, todo bien”.


Por Rodrigo Figueroa Reyes

Mucho se habló en estos días de la carta que le escribió al FMI uno de los bastiones intelectuales del kirchnerismo, Guillermo Moreno, más conocido por su temperamento amable, su don de gente y la buena onda que le pone a todo lo que encara. Quienes lo conocen de cerca juran que nunca haría algo que perjudicaría a nuestro país y eso se demuestra con la vehemencia que defendió los intereses de la gente ante los grupos hegemónicos. El que no entiende esto, no conoce para nada el desprendimiento que tiene este ser de luz surgido de las entrañas del movimiento Nacional y Popular que lo cambió todo. La pistola arriba de la mesa para negociar precios con los empresarios, las reuniones a los gritos con amenazas incluidas, los aprietes a las Pymes, el cupo a las importaciones, todo estaba en el marco del cuidado de aquellos que nunca tuvieron nada, ni van a tenerlo.

La verdadera carta de Moreno, a la que tuvimos acceso de forma exclusiva, comienza así. "Qué tal Christine. Si bien no nos conocemos en persona, quiero aclararle que me cae bien de entrada por llamarse igual que mi jefa, la cual nunca tuvo que recurrir a su organismo para pedirle 50 mil millones de dólares porque los tiene encanutados en algún lugar de la Argentina. Dicho esto, el motivo de esta misiva es para manifestarle mi profunda preocupación por la propuesta que le hizo este señor que está jugando a ser presidente del país que le pertenece al Justicialismo. Este sujeto no tiene cara para pedirle que los desembolsos del acuerdo, correspondientes a los años 2020 y 2021, se adelanten al 2019. Se trata de una propuesta aberrante, porque hipoteca el futuro y compromete al siguiente gobierno, que seguramente sea el de él porque entre nosotros no armamos un candidato potable ni siquiera para ganar la intendencia de Marcos Juárez. Más allá de este pequeño detalle, si gobernáramos de vuelta todo sería más fácil".

Hay que reconocer que el ex secretario de Comercio no escribe como Gabriel García Márquez, pero esta carta ya forma parte del realismo mágico latinoamericano y en unos años tal vez valga millones de dólares en una subasta. "Usted sabe que el año que viene habrá elecciones en nuestro país para un nuevo período presidencial y su experiencia le indica que el único partido capaz de gobernar un territorio arrasado como el nuestro es el peronismo. Qué mejor entonces que nos pongamos a trabajar en conjunto para que este muchacho se vuelva a jugar al fútbol los domingos en la quinta Los Abrojos. Nuestra propuesta es concreta. Le ofrecemos estabilidad económica porque contamos con un equipo experimentado que supo llevarse cerca de 36 mil millones de dólares en comisiones sólo en el rubro construcción, una imprenta homologada para imprimir billetes a lo loco y el manejo de un ejército de pobres listos para armar una guerra civil en caso de ser necesario".

Dicen que a mitad de la carta, la secretaria de Christine Lagarde tuvo que marcar al 911 para pedir auxilio. "Descríbanos los síntomas así podemos ayudarla, señorita", le dijo la telefonista del centro de emergencias más importante de EEUU. "Palpitaciones, jaqueca, fobia al futuro, ganas de no seguir viviendo y un deseo irrefrenable de irse del país". Atenta, escuchó el veredicto del otro lado de la línea. "Bueno, vamos a calmarnos. Se trata del síntoma que experimentan los argentinos hace 72 años, así que dígale que no se preocupe, que es más normal de lo que parece. Lo mejor en estos casos es respirar hondo y esperar a que se le pase". La secretaria de Christine siguió las instrucciones al pie de la letra, aunque le pidió más precisiones a la telefonista. "La enfermedad se llama peronismo y no se encontró una cura aún. Hay mucha gente trabajando para ver cómo se sale de esta mal que aqueja a varias generaciones de argentinos, pero los científicos más renombrados del mundo aún lo ven complicado".

La carta de Moreno causó conmoción en Washington. Pero no sólo en el Fondo Monetario, sino que puso en alerta a la Casa Blanca, al Pentágono y al Congreso de los Estados Unidos. "Es que la palabra de Guillermo es muy respetada. Los grandes líderes del mundo frenaron lo que estaban haciendo por si impactaba en el nuevo orden global". Entre tanto revuelo, una de las empleadas del servicio de limpieza del del FMI aprovechó para ver el contenido de la carta, que continuaba de la siguiente manera. "Está claro que como estos incompetentes no pudieron cumplir con las metas acordadas en el contrato -firmado meses atrás a espaldas de los argentinos de bien como nosotros-, lo que intentan lograr con este adelanto es alcanzar el equilibrio fiscal con un préstamo a cuenta. O sea, sin laburar. Por eso le ofrezco al Lic. Pablo Challú, al Dr. Rafael Perelmiter y al Lic. Guillermo Nielsen, miembros del cuerpo que presido, para que tomen contacto con los integrantes de su staff que usted amablemente designe, a fin de reflexionar sobre la problemática ut supra señalada y su posible resolución. Si no, me veré en la obligación de hablar con Trump e intervenir su organismo como hice con el INDEC".

Hablando de Donald Trump, esta semana el New York Times lo atendió de lo lindo. En un fuerte editorial reconocen que es un consuelo saber que el gobierno estadounidense no apoyará a los líderes de la oposición en Venezuela que buscaban destituir a Nicolás Maduro; pero lo más inquietante es que el señor de pelo anaranjado haya tomado la decisión correcta por no confiar en que los conspiradores pudieran tener éxito, más que por el espíritu democrático. "Maduro es la muestra de lo que podríamos haber sido. Un ex sindicalista que representaba a los conductores de autobuses del Metro de Caracas, que esta semana eliminó a los sindicatos estatales y sus convenios colectivos de trabajo, creó una tabla salarial que reduce los ingresos, para que a partir de ahora el Estado sea el que fija cuánto ganarán los empleados", comenta un analista político, que aporta un dato clave. "Parece ser que Moreno había escrito que Mauricio Macri personifica a la Dictadura, pero a último momento borró el párrafo para no quitarle protagonismo a su entrañable amigo venezolano".

El presidente argentino sale de un susto y se mete en otro. Mientras a Nicolás Dujovne le realizaban estudios por dolores abdominales y torácicos, estaba pendiente de la salud de Christine Lagarde a raíz de la carta enviada por el nuevo gurú de la economía mundial, quien le dedicó un último párrafo a los logros de su gestión. "Se lo voy a decir mil veces hasta que lo entienda Christine. La dolarización no es el camino. La onda es imprimir pesos sin respaldo, revolear planes sociales para que te quieran, retomar el control de precios, jugar con un dólar oficial a 9 pesos y el blue a 40, pelearse con los oligarcas del campo, darle a los sindicalistas lo que piden ya que son quienes lustran el helicóptero, decirle todo que sí a Baradel total contamos con la máquina de imprimir billetes de mentira y, cuando la gente tenga alguna duda, hacer una cadena nacional de 2 horas. Cristina es la que puede manejar este país de locos, Christine. Se lo aseguro". El último parte médico dice que la titular del FMI se encuentra estable, acompañada de sus seres queridos, leyendo a Borges -su escritor argentino predilecto-, de quien sacó esta frase: "Los peronistas son gente que se hace pasar por peronistas para sacar ventaja".
INFOBAE


0
0
0
s2smodern
powered by social2s
JORGE VARA INAUGURO LA 84º EXPOSICION RURAL Y PRIMERA EXPOAGRO

Gobierno de corrientes

Alternative flash content

Requirements

incone

lamarta

GUILLERMO QUINTANA AGENPRO

institucional

Alternative flash content

Requirements

LA MARTA pagina web