En algunas zonas, las precipitaciones superaron los 600 mm. La cifra de muertos por el huracán, que degradó a tormenta tropical, asciende a 11. Unos 800.000 hogares están sin electricidad.

La devastación está lejos de haber terminado en el sureste de Estados Unidos, donde el huracán Florence generó “cantidades colosales de lluvias”, provocó catastróficas inundaciones y dejó al menos 9 muertos, dijeron las autoridades el sábado, aunque medios estadounidenses dieron cuenta de 11 víctimas fatales.
Según las autoridades, cinco personas murieron en Carolina del Norte y una en Carolina del Sur. Otras tres perecieron en “súbitas inundaciones” en las rutas, según autoridades del condado de Duplin, en Carolina de Norte.
Florence tocó tierra el viernes como huracán categoría I, pero luego se degradó a tormenta tropical y aun así siguió arrasando la costa este, dejando un tendal de árboles y cables de electricidad derribados y obligando a unas 20.000 personas a huir a refugios.
Este sábado, muchas personas trataron de regresar a sus casas conduciendo por carreteras inundadas y llevando motosierras para quitar los pinos que atravesaban las rutas. El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, alertó que transitar esas rutas es temerario porque su estado es muy peligroso.
“Todos los caminos del estado están actualmente en riesgo de inundación”, dijo. “Mientras los ríos sigan creciendo y la lluvia cayendo, las inundaciones se extenderán. Más y más condados tierra adentro están librando órdenes de evacuación obligatoria”, afirmó.
Steve Goldstein, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, dijo que algunas áreas recibieron lluvias de hasta 609,6 milímetros, mientras Florence se movía muy lentamente en el este de Carolina del Norte. En New Bern, una ciudad cercana a la costa de Carolina del Norte, las autoridades rescataron a cientos de personas que habían quedado aisladas.

 

Un auto varado en una ruta inundada, en Boiling Spring Lake, Carolina del Norte.

La Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA) movilizó a 1.200 personas para las operaciones de búsqueda y rescate. El Ejército y voluntarios de todo el país también ayudan en las tareas.
Las ráfagas de viento causaron daños severos, arrancando árboles y postes de luz. Más de 800.000 hogares no tenían electricidad el sábado por la mañana, según los Servicios de Administración de Emergencias de Carolina del Norte.
Alrededor de 1,7 millones de personas en Carolina del Norte, Carolina del Sur y Virginia están bajo órdenes de evacuación voluntarias u obligatorias, y millones de otras viven en áreas que podrían verse afectadas por la tormenta.
Parte de la ciudad de New Bern, de cerca de 30.000 habitantes, ha estado inundada desde el viernes, lo que provocó que cientos de residentes se quedaran atrapados. Esa ciudad turística se encuentra en la confluencia de los ríos Ne use y Tren, cerca de un estuario.
“Hay 4.200 viviendas dañadas, no todas inundadas”, informó este sábado la alcaldesa de la ciudad, Dana Outlaw. “Hasta ahora hemos rescatado a más de 400 personas y cientos más están esperando ayuda”, agregó en el canal de televisión CNN.

Con información de AFP
Fotos: Jonathan Drake/Reuters
LA REPUBLICA

 


0
0
0
s2smodern
powered by social2s

Gobierno de corrientes

Alternative flash content

Requirements

loteria cuarentena

incone

publicidad vianda

Alternative flash content

Requirements